El mentoring se dirige a las empresas que desean asegurar la incorporación de un directivo recién promovido o contratado, o acompañar a un directivo que se enfrenta a una situación inédita: un primer crecimiento externo, un plan de transformación, la apertura de una filial en el extranjero o la gestión de un expediente de regulación de empleo (ERE).
En estos contextos, el directivo interno conoce la empresa, su cultura y sus equipos, pero «el escalón puede resultar demasiado alto». El objetivo del mentoring es entonces aportar un apoyo operativo y estratégico gracias a la experiencia de un directivo curtido, que ayuda a la persona acompañada a superar ese paso con confianza y eficacia.